Somos personas diferentes, ya seas Emprendedor o Empresario sabes que eres diferente a tu vecino, sabes que en más de una ocasión te han tildado de ambicioso, de soñador y has sembrado también la admiración en tu círculo de amistades, admiración por tu coraje, perseverancia y valentía de seguir luchando por tus ideales económicos porque consciente o inconscientemente tu objetivo es que el dinero trabaje para ti y no ser un esclavo del dinero como el resto de las personas.
Tal vez esta verdad la descubriste años atrás, o la estás descubriendo ahora. En mi caso fue a una edad muy temprana, desde que abrí los ojos en este mundo lo quise cambiar para mí beneficio. Desde los 3 años quise convertirme en Empresaria, mis juegos eran diferentes a lo de los niños de mi edad. Recuerdo que jugaba al negocio y no me importaba estar una tarde entera haciendo los billetes, los cheques y las monedas, porque todo debía ser lo más real posible, también jugaba al avión, pero no para conocer países y lugares paradisíacos, jugaba al avión imaginándome que iba a cerrar grandes negocios en el extranjero.
Mi mundo desde pequeña fueron los negocios, el mundo empresarial, mi hermana y mis primos no entendían del todo mis juegos, pero les agradezco que compartieran y entraran en mi mundo.
A la edad del colegio comencé a sacar mis propias conclusiones, la mente de un niño realmente es un tesoro, siempre pensaba en cómo ir mejorando los productos que veía por TV, y dándome cuenta de necesidades que se podían convertir en negocios y que no eran explotados por los empresarios, y tampoco por mí en ese momento porque era muy pequeña. La imaginación e ingenio han sido un gran aporte en mi vida.
Fui la niña más feliz cuando a mi primo le obsequiaron “El Mundo Financiero”, era un juego, un tablero, con secciones y propiedades se podía ir avanzando arrojando los dados, en un principio se debía repartir una cantidad de dinero para cada jugador, pero una buena cantidad quedaba en el banco, bueno lo mejor de todo era que podía administrar mi propio dinero, porque a pesar que sólo era un juego el dinero era muy cercano a los billetes de verdad, fueron mis primeras experiencias con la administración del capital. Me volví una experta en la administración de mi capital, invertía en propiedades, compraba acciones, era todo perfecto, estaba en mi habitat, el problema era que mis primos pronto quedaban sin dinero…
Continuará…